jueves

El Espìritu Santo en la vida del hombre.

Santificación.
En la generación,el Espíritu Santo efectúa un cambio fundamental en el alma,al impartir un nuevo principio de vida.Ello no implica,sin embargo,que el hijo de Dios es al instante perfecto.Siguen latentes las debilidades adquiridas y heredadas;es necesario vencer al mundo,a la carne y al diablo.
Puesto que el Espíritu Santo no obra de una manera mágica,sino en forma vital y progresiva,es gradualmente que el alma es renovada.Será necesario fortalecer la fe mediante numerosas pruebas.También debe ser fortalecido el amor,para sobrevivir las penalidades y la tentación.Deberán vencerse los halagos del pecado y corregirse las tendencias y los hábitos.
Si el Espíritu de Dios hiciera un solo trabajo y luego partiera,el convertido con seguridad volvería a sus antiguos caminos.Pero el Espíritu Santo prosigue la buena obra comenzada.El evangelio,que fue el medio de nuestro nuevo nacimiento,continua siendo el medio de crecimiento en nuestra vida cristiana.Aquellos que han nacido de la incorruptible semilla de la Palabra de Dios(1Pedro1:23).,deben desear "como niños recién nacidos,la leche espiritual,sin engaño,para que por ella crezcáis en salud"(1Pedro2:2).Asimismo el Espíritu Santo actúa directamente sobre el alma,produciendo esas virtudes especiales del carácter el carácter cristiano conocidas como los frutos del Espíritu Santo.(Galatas5:22-23).La operación del Espíritu es Progresiva,yendo"del corazón a la superficie,del interior al exterior,de la  raíz de la vida a las manifestaciones de la vida ,a las acciones y a las palabras.Al principio permite muchas cosas que son incompatibles con su naturaleza santa y luego,poco a poco,las ataca una tras otras,un año estas,otro año aquellas,entrando en detalles de una forma tan completa que sin dejar que nada escape a su influencia,un día todo el hombre,glorificado por el Espíritu,resplandecerá con la vida de Dios.


Pearlman.